Podemos encontrar las pulsaciones en cualquier arteria de
nuestro cuerpo que sea superficial y las podemos notar poniendo
sobre ellas la yema de nuestros dedos. Pero ¡ojo!, no se debe
utilizar la yema del dedo pulgar (es el único dedo en el que se
nota el pulso), ya que podemos confundir las pulsaciones de la
arteria con las del propio dedo.
Ya hemos dado un paso importante para controlar la intensidad
del esfuerzo, pero ¿cómo puedo saber cuándo la intensidad
tiene un efecto positivo o negativo en mi organismo?
Un rango saludable de frecuencia cardíaca se encuentra en
niveles de trabajo aeróbico (entre el 60 y el 85%
aproximadamente de mi capacidad máxima). Es lo que se
conoce como Zona de Actividad Física Saludable (ZAFS). Para
calcularlo, basta con hacer estas sencillas operaciones: